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miércoles, 12 de febrero de 2014

Trufa de chocolate blanco #29

Holaaaa!

Ya estoy de nuevo con una receta. En este caso se trata de una trufa de chocolate blanco, que sirve para rellenar y decorar muchos postres. La más conocida es la trufa de chocolate negro, pero al hilo con el bizcocho de chocolate blanco y el almíbar para bizcochos decidí hacerla de chocolate blanco.
Queda muy rica, nada empalagosa y se deshace prácticamente en la boca. Os animo a probarla.

¿Nos ponemos con ellos?

Ingredientes:
-600 ml de nata para montar (35% materia grasa)
-300 gr de chocolate blanco

Lo primero que vamos a hacer es derretir el chocolate blanco. ¿Os acordáis cuando derretimos el chocolate blanco para la receta del bizcocho de chocolate blanco? Pues aquí lo tenemos que hacer igual.
Echamos todo el chocolate cortado en onzas, en un bol apto para microondas y a mínima potencia, o en la opción de descongelar vamos a dejar que se funda de 30 en 30 segundos. Es decir, metemos el chocolate 30 segundos, abrimos el microondas, removemos y volvemos a meter otros 30 segundos. Esto os va a parecer un poco rollo, pero os aseguro que es la mejor manera de hacerlo, ya que si lo hacéis de golpe corréis el riesgo de que el chocolate se os queme, y se os estropee. También lo podéis hacer al baño maría, que como ya he explicado se trata de poner una cazuela con agua al fuego, y dentro un cuenco u otra cazuela que  es donde echaremos el chocolate. A mi personalmente me parece menos engorroso hacerlo al microondas.

Cuando tengamos el chocolate fundido, reservamos.

Ahora vamos con la nata montada. OJO, ES MUY IMPORTANTE QUE LA NATA ESTÉ BIEN FRÍA. Yo siempre la meto un par de días antes en la nevera para que se conserve bien fría. Si la tenemos a temperatura ambiente, es más probable que se nos corte.
La nata no hay que montarla del todo, simplemente hay que semi-montarla, lo que quiere decir que hay que dejarla espesa, pero no montada del todo. Esto podemos saberlo porque se ve como la batidora de varillas deja los surcos, pero no muy marcados (al igual que cuando la nata está totalmente montada)
Yo no podía semimontar los 600 ml de nata de una vez, porque mi recipiente para montar tiene menos capacidad, así que fui semimontando de 200 en 200 ml. Montaba 200 ml y reservaba en la nevera, y así hasta acabar con los 600 ml.

Una vez semimontada toda la nata, vamos a pasar a mezclar la nata con el chocolate fundido. Si veis que el chocolate se os ha solidificado un poco, metedlo otros 30 segundos al microondas, pues no tiene que tener ningún grumo. Si habéis tenido que meter el chocolate en el microondas, os recomiendo que esperéis un par de minutos más a que el chocolate se atempere y no esté tan caliente, si no vamos a comenzar a mezclar ambos ingredientes.


Para mezclar la nata y el chocolate hay que hacerlo con bastante cuidado, ya que la nata es muy delicada y puede cortarse. Por ello, lo primero que haremos será echar un par de cucharadas o tres de nata en el chocolate fundido y removerlo con una espátula o lengua de gato con movimientos envolventes, desde dentro hacia afuera y con mucho cuidado. Repetimos este paso unas dos o tres veces, hasta que ya tengamos bastante cantidad de nata integrada con el chocolate.
Cuando hayamos repetido el paso unas dos o tres veces, vamos a echar toda la mezcla de nata con chocolate al bol de la nata semimontada, y vamos a seguir mezclando con mucho cuidado.



Veremos que ya está todo el chocolate integrado, y ese será el momento de volver a coger la batidora de varillas, y terminar de montar la nata. Tenemos que integrarlo todo hasta que se quede espesito, pero teniendo cuidado de que no se nos corte. Aquí es cuando tenemos que ver bien marcados los surcos de la batidora a los que me refería antes. Cuando ya lo tengamos, podemos pasar a rellenar nuestra tarta.

¿Veis la diferencia entre la trufa semimontada (foto anterior) y la trufa montada (esta foto)?


Queda espectacular! No tiene nada que envidiarle a la trufa de chocolate puro. Queda muy ligera y esta "de toma pan y moja" así que os recomiendo hacerla para rellenar o decorar vuestras tartas, porque no dejará indiferente a nadie.

NOS VEMOS EN LA PRÓXIMAAA

Un besazo

miércoles, 29 de enero de 2014

Bizcocho de chocolate blanco #26

Hola a todos y a todas!

Después de taaaaaaaaaaaaaaaaaanto tiempo sin actualizar el blog, por fin he sacado un ratito para sentarme a escribiros una recetita. He estado muy liada todo este tiempo, pero ya prometo volver al pie del cañón!

Os traigo un bizcocho de chocolate blanco. UN SUPER BIZCOCHO DE CHOCOLATE BLANCO DIRÍA YO.

Yo lo he usado como bizcocho base para una tarta, que ya os mostraré más adelante pero perfectamente vale como un bizcocho para desayunar, o merendar.

¿Vamos a ello?

Ingredientes
-4 huevos
-120 gr de harina de trigo
-200 gr de mantequilla
-150 gr de chocolate blanco
-1 cucharadita de levadura
-Esencia de vainilla (opcional)

Lo primero que vamos a hacer es engrasar con un poco de mantequilla el molde en el que vayamos a hacer el bizcocho. Yo el que siempre uso es de aproximadamente 23 cm. Después espolvorearemos con un poco de harina. Con esto conseguiremos que no se nos pegue el bizcocho a la hora de desmoldarlo.

Después de preparar el molde vamos a pasar con la preparación del bizcocho. Para ello empezaremos mezclando con una batidora de varillas la mantequilla con el azúcar. La mantequilla es aconsejable que la saquemos un par de horas antes de la nevera, para que esté más blandita.

Ahora es el momento de cortar el chocolate en onzas, y meterlas en un cuenco apto para microondas para derretirlas. Es aconsejable poner la opción de descongelar, y estar muy pendiente del chocolate, sacándolo cada 30-40 segundos y removiendo para que éste no se queme, ya que en el caso de que se nos queme no podríamos usarlo.
También se puede hacer a baño maría, o lo que es lo mismo, poner una cazuela con agua a hervir y encima otra con el chocolate echado.



Cuando estén bien mezcladas la mantequilla y el azúcar vamos a ir añadiendo los huevos, uno a uno. Esto lo hacemos así para que se consiga una mezcla más homogénea. Hasta que no se haya integrado un huevo, es recomendable no echar el siguiente. Y cuando estén todos bien integrados vamos a añadir unas gotitas de esencia de vainilla, que como pone en los ingredientes es totalmente opcional y seguiremos batiendo.

Después añadiremos el chocolate derretido a la mezcla anterior, y yo recomiendo que si podéis pedir ayuda en este paso sería mejor, ya que se necesita que la batidora esté encendida mientras se echa el chocolate. Lo integramos todo bien.

Es hora de poner el horno a precalentar, a unos 180ºC con calor arriba y abajo.

Una vez lo tengamos integrado, tamizaremos la harina (o la pasaremos por un colador) junto con la levadura o polvo de hornear, para después mezclarla con el resto de la mezcla. Aquí lo podemos seguir mezclando con las varillas, o mezclarlo directamente con una lengua de gato, eso va un poco a gustos de cada uno.

Cuando tengamos toda la harina integrada, vamos a echar la mezcla, que tiene una consistencia algo espesa
en el molde que ya tenemos engrasado con la mantequilla y espolvoreado con la harina, y vamos a meterla en el horno con la rejilla en la parte baja para evitar que se nos queme por la parte de arriba. Lo hornearemos durante unos 30-35 minutos, ya sabéis que cada horno es un mundo.



Si vemos que se nos está dorando demasiado por arriba deberíamos ponerle un trozo de papel albal para que lo cubra, pero mucho cuidado con esto, ya que si el bizcocho no está lo suficiente hecho, corremos el riesgo de que se nos baje (como me pasó a mí)

Cuando pase el tiempo y veamos que la masa se ha despegado del borde del molde, comprobaremos con un palillo, pinchando en el bizcocho. Si el palillo sale limpio es que tenemos nuestro bizcocho terminado, si sale con restos de masa recomiendo dejarle un par de minutos más, hasta que salga totalmente limpio.

Y ya está, dejamos enfriar y pasamos a una rejilla cuando esté templado.
LISTO PARA DISFRUTAR!



Como veis se me hundió un poco por el centro por lo que antes os comenté.
Esta vez no tengo foto del corte porque yo lo usé como base para una tarta que próximamente pasaré a enseñaros cómo hacer, pero aquí os dejo una foto del corte total del bizcocho, cuando lo abrí para la realización de ésta.


Espero que os haya gustado mucho y que si la ponéis en práctica me digáis si os ha gustado. Sale super jugoso y muy rico.

Un besito bien gordo!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Flan de quesito sin azúcar ni huevo #24

Holaaaaa!

Hoy estoy por aquí para traeros una versión de unos flanes de quesito muy ligeritos que se pueden comer para quitar el hambre sin tener remordimientos posteriores.
No llevan ni huevo, ni azúcar ni ná de ná, pero oye están bien ricos.

¿Nos ponemos a ello?

Ingredientes para 6 flanes

-Dos quesitos (en mi caso light)
-350 ml de leche desnatada
-Tres cucharaditas de edulcorante líquido (o al gusto)
-Cuatro hojas de gelatina neutra
-Una cucharada sopera de cacao en polvo (el mio sin azúcar)

Lo primero que haremos será echar un poco de la leche a un cazo, y con el restante lo dividiremos en dos. En la primera división echaremos las cuatro láminas de gelatina neutra para que se remojen, y en la otra mitad trituraremos los dos quesitos con una batidora de varillas.
La gelatina neutra que yo uso es esta de Mercadona


Y los quesitos light que uso son estos, que se venden en Carrefour


Cuando veamos que la leche empieza a calentarse, y antes de que llegue a hervir, le echamos la mezcla de quesitos con leche y removemos bien para que se integren todos los ingredientes.
Después echaremos la cucharada de cacao en polvo, y removeremos para evitar que queden posibles grumitos.
El cacao en polvo ya os le enseñé en otra receta, yo uso este.


Así que lo tengamos todo bien integrado echaremos las láminas de gelatina remojadas junto con la leche, y estaremos removiendo durante 5-10 minutos a fuego medio intentando que la mezcla no llegue a hervir.

Finalmente, apartamos del fuego y le echamos la sacarina líquida al gusto. Esto se hace así porque no es conveniente que la sacarina esté a temperaturas muy altas. En concreto esta de mercadona no me ha llegado a dar problemas, pero es probable que algunas amarguen un poco al alcanzar altas temperaturas.


Removemos bien la mezcla y antes de repartirla por los moldes yo recomiendo pasarla por un colador para evitar posibles grumos del cacao o de la gelatina neutra.
Yo usé estos moldes de silicona porque me parecen que son los que mejor se desmoldan, pero podéis usar los de aluminio que venden en supermercados.



Los dejamos reposar durante aproximadamente 12 horas y ya los tenemos listos para comer.


Como idea de decoración os recomiendo una salsa de chocolate ligera. Para ello vamos a mezclar cacao con leche o agua sin que llegue a quedar muy líquido y lo vamos a meter en el microondas para que se disuelva bien el cacao.
Después lo echamos por encima del flan y listo, ya tenemos nuestros riquiiiiiisimos flanes. Como veis yo no hice la salsa porque estaba perezosa en ese momento, pero os puedo asegurar que sin ella quedan igual de deliciosos



Espero que os haya gustado, y nos vemos en la próxima recetaaaa!

Un besito

martes, 6 de agosto de 2013

Tarta de oreo y chocolate blanco #18

¿Cómo puede ser que yo no tuviese subida esta receta a mi blog?
¡¡¡¡¿¿¿¿¿Por qué no me habéis avisado??????!!!!

Hola a todos y a todas!

Lo primero pedir miiiiiiill y un perdones. He tenido el blog ABANDONADÍSIMO, con todas las letras. Y es que entre los exámenes de Junio, los de Julio y que he estado todo el mes de Julio trabajando al final no he podido sacar un hueco. Pero ya estamos en agosto, y espero poder actualizarlo un poco más ( que no es difícil, puesto que más que nada ...)

Siguiendo con lo de mi descuido recetil... pues resulta que el otro día estaba mirando las recetas que había subido al blog y me di cuenta que, pese a haber escrito la entrada para publicar esta receta ni estaba subida ni aparecía como que la había escrito. Se me debe de haber borrado sin darme cuenta. HORROR!!

Pero bueno, no pasa nada. Aquí estoy de nuevo para escribirla y mostraros una de las mejores tartas que he hecho.

¿Nos ponemos a ello?

Ingredientes:

Para la base de la tarta:

-300 gramos de galletas oreo
-100 gramos de mantequilla

Para la crema de la tarta:

-200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
-200 gramos de chocolate blanco
-250 ml (o un vaso) de leche
-1 sobre de cuajada

Para decorar:

-4 galletas oreo partidas

Lo primero que vamos a hacer es realizar la base de la tarta, para que nos de tiempo a enfriarse y endurecerse mientras realizamos la crema.
Para ello derretimos los 100 gramos de mantequilla en el microondas en la opción de descongelar de 20 segundos en 20 segundos, procurando que no se nos queme.

Con que nos quede esta textura es suficiente.



Cuando la tengamos completamente derretida pasaremos a picar las galletas oreo. Aquí tenemos dos opciones; o quitarles el relleno y dejar solo la galleta o picar el relleno y la galleta. Yo siempre lo pico todo a la vez, me gusta más la textura que queda, que es como más abizcochada. De la otra manera queda una base más crujiente.



Yo para picar las galletas uso un robot de cocina, pero si no tenéis podéis meterlas en una bolsa de congelados, y con un rodillo o una botella machacarlas hasta que queden un polvito muy fino.



Cuando ya tengamos todas las galletas picadas, vamos a juntarlas con la mantequilla derretida, y mezclarlo muy bien para que todas las galletas se empapen. Cuando lo tengamos todo bien mezclado, es importante no probar la mezcla.... como pruebes una cucharadita, vas a comerte toda la mezcla y al final te tocará salir a comprar más galletas y repetir el primer paso.



Ahora vamos a repartir la mezcla por la base del molde de la tarta de manera uniforme y lo vamos a meter en la nevera durante media hora para que se endurezca. Mientras, haremos la crema.

Para la crema, vamos a verter el brick de nata en la cazuela y vamos a esperar a que coja temperatura. Mientras tanto, echaremos leche en un vaso hasta llenarlo, y vamos a disolver en él el sobre de cuajada. Es importante que se disuelva bien y que no queden grumitos, pues sino luego nos quedarán grumos en la tarta.

Cuando la nata haya cogido temperatura, vamos a echar el chocolate que habremos troceado y sin dejar de remover vamos a esperar a que se disuelva. Cuando esté disuelto vamos a echar la mezcla de leche con la cuajada y vamos a estar removiendo a temperatura media durante 5 - 7 minutos, hasta que veamos que la mezcla ha espesado un poco.

Ahora es el momento de echarlo a la base de galletas. Tenemos que comprobar que la base esté bien fría para que al echar la crema no se nos desmenuce. Cuando tengamos toda la crema echada en la base de la tarta, vamos a echar los trocitos de galletas oreo para decorar y vamos a dejar enfriar a temperatura ambiente una hora. Pasada la hora, vamos a tapar el molde con papel albal y lo vamos a meter en la nevera hasta la hora de consumir.

(Perdonadme por no tener más fotos del proceso, pero se me olvidó completamente.... la falta de costumbre)

Y aquí está, una tarta riquiiiiisima, que llena muchiiiiiiisimo y que a todo goloso le va a gustar.




Espero que os haya gustado y que la pongáis pronto pronto en práctica. Ya me contaréis!!!

Un besito!!!



domingo, 26 de mayo de 2013

Tarta de San Marcos #13

¡Hola a todos de nuevo!

Ya estoy por aquí otro día más. Hoy os traigo una tarta riquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima. Fue la que hice para mi cumpleaños, y a todo el mundo le encantó (a pesar de los imprevistos que surgieron durante la elaboración y que más abajo os cuento) 
No os voy a engañar, es una tarta que lleva su trabajo, y que si hacéis por partes, mejor. Con hacerla por partes me refiero a hacer, por ejemplo el bizcocho y el almíbar dos días antes, los rellenos y la cobertura el día de antes, y la decoración el mismo día de comerla. 
Si no queréis hacerlo así, lo que sí que os recomiendo es que la hagáis como mínimo 24 horas antes del día en el que queráis comerla, pues se van a integrar los sabores, y estará muuuucho más rica. 

¿Queréis saber cómo se hace? Pues quedaros leyendo, ¡que empezamos!


Ingredientes:

Para el bizcocho genovés:

- 4 huevos

- 100 gramos de harina
- 100 gramos de azúcar
- Esencia de vainilla (opcional)

Para el almíbar:

- 125 ml de agua
- 200 gr de azúcar
- 75 ml de coñac, ron o el licor que más os guste

Para el relleno de nata:

- 500 ml de nata para montar (35% Materia grasa)

- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 2 hojas de gelatina neutra
-Un chorrito de leche

Para la crema de yema:

- 4 yemas de huevo
-150 gramos de azúcar
-75 ml de agua
-8 gr de maizena

Así es como yo la hice, aunque la elaboración tradicional lleva nata y trufa. Si queréis hacerla con nata y trufa dividís la cantidad de relleno de nata en dos, de tal manera que quedarían:
Relleno de nata: 250 ml de nata, 2 cucharadas de azúcar y 1 hoja de gelatina
Relleno de trufa: 250 ml de nata, 2 cucharadas de azúcar, 1 hoja de gelatina y 2 cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar.

Lo primero que vamos a preparar es el bizcocho genovés. Para ello vamos a batir muy bien los huevos con el azúcar hasta que hayan triplicado el volumen. Es muy importante este paso, pues hay que meterle mucho aire, pues este bizcocho al no llevar levadura y por tanto su altura va a depender del aire que le metamos.

Cuando ya tengamos los huevos bien montados con el azúcar, le añadimos la esencia de vainilla y batimos hasta que se integre.
Después pasaremos a tamizar la harina (pasarla por el colador), e ir echándola en un bol en tres tandas. Echamos 1/3 de la mezcla, y removemos con cuidado para que no se nos baje hasta que esté todo integrado y así seguiremos haciendo hasta que hayamos integrado toda la harina.


Cuando ya lo tenemos todo integrado lo pasamos a un molde de 20 cm que previamente habremos enmantequillado y espolvoreado con harina para evitar que se nos pegue.

Si queréis hacer dos pisos de bizcocho (bizcocho, nata/trufa, bizcocho, yema), con un molde de 23 cm os va a quedar bien, pero si queréis hacer tres, tendréis que usar un molde de 20 cm, de manera que podréis hacer (bizcocho, nata/trufa, bizcocho, nata/trufa, bizcocho, yema)

Yo lo hice de dos pisos de bizcocho porque no me di cuenta de que el molde era de 23 cm y no de 20.

Precalentamos el horno a 180 grados y metemos el bizcocho 20 minutos o hasta que al meter un palillo éste salga limpio.
Cuando salga del horno, lo dejamos templar antes de desmoldarlo y lo ponemos en una rejilla para que se termine de enfriar.

Yo el bizcocho genovés le suelo hacer un día anterior a la preparación del resto de pasos, pero sino tendríamos que esperar a que se enfríe por completo para cortarlo en 2 o 3, dependiendo de los pisos que queramos. Es aconsejable hacerlo con un cuchillo de sierra grande, con los que se corta el pan.


Mientras el bizcocho se enfría podemos ir preparando el almíbar para bañarlo. Para ello ponemos el agua y el azúcar, junto con el licor que más os guste a fuego medio, y cuando comience a hervir lo dejamos 7 minutos más hasta que tenga una consistencia de jarabe.

Cuando el almíbar esté templado podemos ir mojando el bizcocho con un pincel o con una cuchara. Es muy importante empapar bien el bizcocho. El almíbar tiene que llegar a todos los rincones para que le de la típica consistencia de tarta.

Ahora pasamos a la nata y/o la trufa. Lo primero que haremos será poner en un vaso con agua fría la gelatina para que se hidrate. Cuando estén hidratadas calentamos un chorrito de leche en el microondas y echamos la gelatina escurrida en él.

Después de haber tenido la nata metida en la nevera desde el día de antes, la sacamos y la echamos en el recipiente para comenzar a montarla. Cuando esté medio montada, le añadimos el azúcar y seguimos montándola hasta que esté bien durita. ¡Cuidado, no hay que montarla demasiado o se nos cortará!

En el caso de que hiciésemos la trufa, lo que tenemos que hacer es empezar a montar y antes de que esté medio montada le añadimos el cacao, para que cuando esté a medio montar le podamos añadir el azúcar. 

Ahora mezclamos con mucho cuidado la gelatina y la leche con la nata o la trufa, para que éstas no se nos bajen o se nos corten. La leche tiene que estar templada (si es fría mejor), pues si está caliente corremos el riesgo de que la nata se nos corte. Reservamos en la nevera.

Para la crema de yemas ponemos en un cazo el agua con el azúcar 10 o 12 minutos, hasta que tenga una textura más pesada que la de un almíbar normal. Apartamos del fuego para dejar templar.
Ahora mezclamos las yemas con la maizena, y reservamos. Cuando esté el almíbar templado lo mezclamos enérgicamente con la mezcla de yemas y maizena. Colamos esta mezcla y la volvemos a llevar al fuego hasta que esté espesa, de 7 - 8 minutos sin dejar de remover. Dejamos templar.

Ahora toca el montaje de la tarta. Para ello haremos lo siguiente: 

En el caso de haber hecho dos capas de bizcocho:

-Pondremos una capa de bizcocho que previamente habremos empapado muy bien con el almíbar.
-La siguiente capa será de la nata o de la trufa, que extenderemos muy bien sin llegar del todo a los bordes. Si queremos decorar con almendras por los bordes, es aconsejable reservar un poco de nata para después.
-Pondremos otra capa de bizcocho que empaparemos generosamente una vez esté encima de la nata
-Finalmente ponemos la capa de yema

En el caso de haber hecho tres capas de bizcocho:

--Pondremos una capa de bizcocho que previamente habremos empapado muy bien con el almíbar
-La siguiente capa será de la nata o de la trufa, que extenderemos muy bien sin llegar del todo a los bordes
-Pondremos otra capa de bizcocho que empaparemos generosamente una vez esté encima de la nata
-La siguiente capa será de la nata o de la trufa. Si queremos decorar con almendras por los bordes, es aconsejable reservar un poco de nata para después.
-Pondremos la última capa de bizcocho bien empapada
-Cubrimos con la yema

Y a partir de ahí podemos dejar libre la imaginación para decorarla.
Normalmente las tartas de San Marcos llevan azúcar tostado encima de la yema. Para ello se necesita un soplete, y yo no tenía así que omití este paso. Lo único que tendríamos que hacer es echar azúcar encima de la crema de yema y quemarlo con el soplete hasta que estuviese tostadito.
Además las tartas de San Marcos suelen estar rodeadas de almendras tostadas o crocanti de almendras pero yo no tenía y tampoco pude ponérselo. Para ello tostaremos las almendras y, con la nata o la trufa puesta por los bordes de la tarta, empezaremos a poner las almendras tostadas. 


Y este fue mi resultado. 


Es una tarta que lleva un poco de trabajo, pero el resultado queda taaaan rico... que merece la pena hacerla.


¡Espero que os guste!

miércoles, 15 de mayo de 2013

Coulant de chocolate blanco #11

Hola de nuevo.

¿Cómo estamos? Yo babeando solo de pensar en la receta que hoy vengo a publicar.
¿Estamos preparados para babear? ¡Al lío!
Ahora vamos a hacer unos maravillosos coulant de chocolate blanco. Siiiiii de chocolate blanco!! Para mí todo lo que lleve chocolate blanco en repostería es amor y si se trata de un coulant con más motivo para que lo sea.

Ingredientes para 4 coulant:

- 80 gramos de chocolate blanco
- 40 gramos de mantequilla
- 2 huevos medianos
- 40 gramos de azúcar
- 40 gramos de harina  

Lo primero que haremos será batir los 2 huevos con el azúcar hasta que la mezcla empiece a blanquear y haya doblado su volumen. Es aconsejable hacerlo con unas varillas eléctricas, pero si no tenemos manualmente también podemos hacerlo.


Cuando esté todo integrado derretimos el chocolate blanco troceado que hemos mezclado con la mantequilla en el microondas. Es importante hacerlo de 30 en 30 segundos para que el chocolate no se nos queme. Tenemos que tener en cuenta que si el chocolate se nos quemase, deberíamos volver a empezar pues el chocolate quemado no se puede usar en repostería.


Añadimos la mezcla de mantequilla y chocolate derretida a los huevos con el azúcar, pero tenemos que tener cuidado de que la mezcla de chocolate y mantequilla no esté muy caliente para evitar que se nos cuaje el huevo. Una vez añadida removemos todo para integrar los ingredientes.

Cuando tengamos todo integrado añadimos la harina, que previamente habremos pasado por un colador y vamos removiendo hasta que no quede ningún grumo y la mezcla esté totalmente integrada.

Ahora tenemos que preparar los 4 moldes desechables de aluminio que son para flanes. Para ello lo que haremos será untarlos con mantequilla y espolvorear harina para evitar que se nos pegue la masa.
Al hacer esto, ya podremos llenar nuestros moldes hasta un poco más de la mitad de su capacidad.


Como veis yo no tenía moldes de aluminio y lo hice en estos. Si tenéis de silicona bien, si son de papel
no os recomiendo que lo hagáis en ellos.
Hola de nuevo.


Cuando todos los moldes estén llenos, los llevamos al congelador al menos 1 hora y podemos conservarlos dentro del mismo hasta que los vayamos a hornear.

Precalentamos el horno a 180ºC y cuando éste esté caliente metemos los coulant y horneamos unos 12 minutos, hasta que estén inflados ligeramente y tengan una capa durita por el exterior.

Sacamos del horno para desmoldarlos con mucho cuidado y servirlos y comerlos inmediatamente, pues este bizcochito es como mejor está.



Solo de pensar en el chocolate blanco derretido por dentro.... se me hace la boca agua




Espero que os haya gustado y que no hayáis babeado mucho con esta receta. A ver si la ponéis en práctica y me contáis qué os ha parecido.




lunes, 6 de mayo de 2013

Tarta de queso sin horno #9

Hola a todos.

Ya tocaba subir una tarta y hoy, que me he visto inspirada para escribir he dicho ¡manos a la obra!
Se trata de una tarta de queso que no necesita horno. Hago esta aclaración porque son muchas las recetas de tartas de queso que sí necesitan un horneado, pero ésta gracias a la gelatina neutra no es necesario.

Es una tarta muy resultona y que a todo el mundo gusta, pues tiene el sabor dulce de una tarta, que contrasta perfectamente con el sabor suave y salado del queso.

La verdad es que hay muchas maneras e ingredientes para hacer una tarta y acabar haciendo una tarta de queso; las hay que llevan queso crema de los de untar en vez de queso fresco, las hay que llevan harina, que se hornean, que en vez de base de galletas la tienen de bizcocho, etc. pero después de muchas pruebas esta es la versión que más me ha gustado.

Espero que os guste tanto como a mi. ¿Preparados?

Ingredientes:

Para la mezcla:

200 gramos de queso fresco
- Medio litro de nata para montar
- 80 + 60 gramos de azúcar
- 12 gramos de gelatina neutra en polvo
- Medio vaso de agua
- 2 yemas de huevo
- Mermelada de frutos rojos.

Para la base:

- 3/4 de un paquete galletas de las que más nos gusten.
- 70 gramos de mantequilla

Primero prepararemos la base de galletas. Para ello trituraremos en una trituradora de alimentos las galletas hasta dejarlas bien trituradas. En el caso de no tener trituradora, podemos meter las galletas en una bolsa de congelados y pasarle un rodillo, una botella, o algo redondo por encima para hacer presión y que se desmenucen.

Ahora metemos la mantequilla en la opción de descongelar en el microondas y la fundimos, con cuidado de que no se nos queme y cuando ésta esté derretida, la mezclamos con las galletitas picadas anteriormente para disponerla en el fondo del molde que vayamos a usar. La idea es que quede una pasta de galletas con mantequilla firme para que luego cuando sirvamos la tarta no se desmenuce, así que tenemos que trabajarla bien hasta dejarla lisita.

Una vez dispuesta en el molde, la vamos a meter al frigorífico hasta que la necesitemos.

Después lo que haremos será montar la nata que debe estar recién sacada del frigorífico, con los 80 gramos de azúcar hasta que tengamos una nata consistente y compacta. Una vez montada la reservamos en la nevera.

En un cazo al fuego, mezclamos el medio vaso de agua con los 60 gramos de azúcar restantes, el queso fresco troceado y la gelatina, evitando que la mezcla hierva. Tendremos la mezcla a fuego medio de 7 a 10 minutos, lo suficiente para que la gelatina empiece a hacer su función, la de cuajar la mezcla. Cuando haya pasado ese tiempo trituramos con la batidora, y reservamos.

Cuando esté todo bien triturado, mezclamos enérgicamente con las dos yemas de huevo y dejamos templar para, una vez esté a temperatura ambiente lo podamos mezclar con la nata montada.

Una vez esté fría la crema de queso, le vamos agregando la nata montada y mezclando con movimientos envolventes para evitar que ésta se baje, y cuando tengamos la crema de queso con la nata totalmente integrada lo pasamos al molde para dejarlo enfriar en el frigorífico y que solidifique.

Yo repartí la mezcla en moldes individuales, pero se puede hacer en un molde normal.

A mi me gusta hacer las tartas un día antes de tener que comerlas, pues se mezclan mejor los sabores, y adquiere más consistencia, pero si no disponéis de tiempo, con 3 horas en la nevera serán suficientes para que la tarta esté completamente cuajada.

Una vez cuajada, y antes de servir la echamos mermelada de fresa por encima, que yo recomiendo que se haya triturado previamente con la batidora para evitarnos grumos y listo, ya tenemos nuestra tarta de queso sin horno.



La verdad es que es una tarta que queda muy rica, con una textura muy ligera y jugosa y sobre todo, a todo el mundo encanta.

Espero que la probéis y me contéis qué tal os ha ido.



viernes, 26 de abril de 2013

Bizcocho de naranja #8

Hola de nuevo.

Después de casi una semana sin escribir nada, por fin me decido a subir otra receta.
Esta vez se trata de un bizcocho de naranja (últimamente estoy demasiado golosa...) que nunca defrauda. Queda muy esponjoso, muy jugoso y pueden pasar dos o tres días que se sigue manteniendo igual que el primero porque a penas se seca.

¿Os parece si comenzamos?

Ingredientes

-70 ml de aceite de girasol
-250 gramos de azúcar
-170 gramos de harina
-3 huevos
-Una naranja de zumo
-Un sobre de levadura (de la de tipo Royal)

Opcional:
-Unas gotitas de esencia de vainilla

Lo primero que tenemos que hacer es lavar muy bien la naranja, pues para la receta vamos a usarla entera. Es muy importante que la naranja sea de zumo. Se diferencian de las otras que éstas tienen menos cáscara y por tanto nos amarga menos.

Cuando tengamos bien lavada la naranja, vamos a quitarla los dos "culos" y la vamos a cortar cada mitad en 6 trocitos. Ahora la metemos en el vaso de la batidora junto con los 70 ml de aceite de girasol y comenzamos a triturar. Tiene que quedar una especie de pasta algo espesa y muy bien triturada para que no se note la pulpa de la naranja.

Una vez tengamos la naranja bien triturada, vamos a echar en un vaso batidor los 3 huevos con los 170 gramos de azúcar y las gotitas de esencia de vainilla y vamos a comenzar a batir con las varillas hasta que veamos que la mezcla está de color blanquecino y ha triplicado o duplicado su volumen.

Como veis la mezcla de aceite y naranja queda con una textura finita, y los huevos con el azúcar de un color blanquecino.

Ahora vamos a mezclar estas dos mezclas con las varillas hasta que se integren muy bien todos los ingredientes.

Para finalizar, pasamos la harina junto con la levadura por un colador (tamizamos) y mezclamos junto con lo anterior desde fuera hacia adentro, para que no se nos baje la mezcla. 



Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo y vertemos la mezcla sobre un molde que habremos enmantequillado y echado un poco de harina para que la mezcla no se nos pegue. 

Cuando el horno esté caliente metemos el bizcocho y lo dejamos hacerse 35 - 40 minutos, o hasta que al meter un palillo, éste salga limpio. 
Recordad que es muy importante no abrir el horno antes de estos 35 minutos, pues corremos el riesgo de que se nos baje.

Una vez esté hecho lo sacamos del horno, y cuando esté templado lo pasamos a una rejilla para dejar que se enfríe por completo.



Este bizcocho debido al zumo que le aporta la naranja queda muy jugoso en su interior y suele durar varios días sin secarse, pero aún así es recomendable taparlo con papel film para alargar su duración.

Espero que lo hagáis y que me contéis. ¡Estoy segura que no os defraudará!



lunes, 25 de marzo de 2013

Bizcocho de chocolate #3

Hola a todos.

Hoy os traigo una nueva receta, en este caso un postre.
Llevaba tiempo queriendo hacer un bizcocho diferente al de yogur, y un día buscando recetas por Internet  y haciendo una mezcla de todas ellas me salió este rico bizcocho de chocolate que recomiendo que probéis porque no tiene complicación alguna, se hace en un "plis plas" y los ingredientes que se necesitan son fáciles de encontrar y suelen tenerse en casa.

¿Comenzamos?

Ingredientes:

Para hacer más fácil esta receta, vamos a prescindir de una báscula con la que pesar los alimentos; usaremos un vaso de agua de un tamaño normal.

Para el bizcocho:

- 2 huevos tamaño mediano
-Un poco más de medio vaso de harina (3/4 partes)
-Un poco más de medio vaso de azúcar (3/4 partes)
-Medio vaso de cacao soluble (tipo Cola Cao, Nesquik, etc.)
-Un poco menos de medio vaso de aceite de girasol (1/4 partes)
-Un poco menos de medio vaso de leche (1/4 partes)
-Medio sobre de levadura química (tipo Royal)

Opcionales: 

-Unas gotitas de esencia de vainilla 
-Dos o tres cucharadas de mermelada de fresa, melocotón, etc. 
-Azúcar glass para decorar (como observareis a mi no me quedaba)

Para el molde:

-Un poco de mantequilla
-Un poco de harina

Lo primero que haremos será precalentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo para que se vaya calentando mientras preparamos la mezcla del bizcocho.

Después cogeremos nuestro molde de bizcocho y lo untaremos por el fondo y paredes con un poco de mantequilla. Cuando lo hayamos untado bien de mantequilla, le vamos a espolvorear harina para evitar que el bizcocho se nos pegue, y así facilitar el desmoldado.

Una vez engrasado el molde, nos pondremos con la masa del bizcocho. Para ello lo primero que haremos será mezclar con una batidora de varillas los dos huevos con el azúcar. Es importante mezclarlos muy bien, hasta que la mezcla empiece a blanquear. Lo que estamos haciendo a la mezcla es meterle aire y por tanto, cuanto más aire le incorporemos, más esponjoso nos quedará el bizcocho.

Cuando veamos que la mezcla está blanquecina le vamos a añadir la leche, el aceite de girasol y las gotitas de esencia de vainilla. Mezclamos un minuto hasta que todos los ingredientes estén integrados y pasamos con los ingredientes secos.

Pasamos la harina, el cacao soluble y la levadura por un colador (a esto también se le conoce como tamizar). Esto nos va a ayudar que a la hora de incorporar los alimentos secos nos salgan menos grumos y sea más fácil de trabajar la mezcla. Una vez tamizados los vamos añadiendo en 3 tandas a la mezcla preparada anteriormente, mezclando con una espátula o cuchara con movimientos suaves para evitar que se baje el aire que metimos anteriormente con la batidora de varillas.

Cuando esté todo mezclado y homogéneo le añadimos las cucharadas de mermelada que habremos batido un poco anteriormente con un tenedor para evitar que nos queden grumos, y una vez todo mezclado pasamos la mezcla al molde del bizcocho.

Metemos el bizcocho a media altura, con calor arriba y abajo durante unos 30 - 35 minutos. Es importante conocer cómo calienta nuestro horno, pues no todos son iguales y habrá bizcochos que necesiten más tiempo, y bizcochos que necesiten menos.

Cuando hayan pasado estos 30 minutos abrimos cuidadosamente el horno y pinchamos con un palillo o cuchillo en el centro del bizcocho para comprobar si está hecho. Es muy fácil, pues si el palillo sale manchado de masa es que el bizcocho necesita más tiempo; en cambio si sale limpio es que ya está completamente hecho.

Una vez hecho lo dejamos reposar en el molde durante unos 15-20 minutos hasta que se haya templado. Cuando pase este tiempo, lo podemos decorar con azúcar glass por encima para después pasarlo a una rejilla de horno para que se acabe de enfriar por completo.

Es un bizcocho que queda muy esponjoso y muy rico. Es perfecto para meriendas y desayunos aunque también lo podéis "transformar" en tarta abriéndolo por la mitad una vez frío y rellenándolo de nata montada, crema pastelera, nocilla, mermelada o lo que más os guste.

Aquí os dejo unas fotos del resultado final





Como veis quedó muy jugoso y esponjoso 


¡A las 3 horas no quedaban ni las migas!

Espero que os guste y sobre todo disfrutéis tanto como yo haciéndola