Hola a todos y a todas de nuevo!!!
Últimamente escribo pocas recetas en el blog, y no es por falta de ideas (que tengo para rato) sino por falta de tiempo.
Aun así hoy he hecho un huequito para escribir y aquí me tenéis de nuevo.
Hoy traigo una receta ligera, apto para aquellas personas que estén a dieta o simplemente estén cuidando su alimentación. Es muuuy sencilla y está muy rica.
¿Nos ponemos manos a la obra?
Ingredientes para 1 ración:
- Una lata de atún al natural
-Dos lonchas de pavo o jamón york
-Una loncha de queso light
-Orégano (opcional)
-Una cucharadita de tomate (opcional)
-Dos moldes de magdalenas
Lo primero que vamos a hacer es poner el horno a precalentar a 150º.
Después vamos a coger dos moldes de magdalenas de este estilo. Si los tenéis de silicona también valen.
Luego vamos a poner la loncha de jamón york o de pavo encima del molde para magdalena, de manera que quede un poco arrugadito por los bordes.
Una vez esté bien puesto, vamos a echar opcionalmente una cucharadita de tomate frito en el fondo de la loncha de pavo y lo extenderemos de manera uniforme, con una capita finita, para después echarle media lata de atún que habremos escurrido muuuy bien previamente para que no se nos quede con agua la receta.
Cuando hayamos puesto el atún, vamos a echarle orégano al gusto. Si queréis podéis echarle otras especias, como pimienta negra, para después poner media loncha de queso light encima del atún, de manera que lo recubra casi en su totalidad.
Finalmente los vamos a meter al horno que tendrá que tener una temperatura de 150ºC y los tendremos dentro hasta que veamos que los bordes del pavo están bien tostaditos. Si queréis llegados a este punto, podéis ponerle calor solo la parte de abajo del horno, para que se quede crujiente la base de nuestras cestitas de pavo durante un par de minutos o tres.
Y este es el resultado. Un plato riquisimo, muy sano y muy completo.
Espero que os haya gustado, y que me lo pongáis por comentarios.
Un besazo!!
sábado, 19 de octubre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
Calabacines rellenos #20
Hola a todos de nuevo!
Después de más de un mes sin subir ninguna receta hoy me he puesto manos a la obra para enseñaros cómo hacer unos riquiiiisimos calabacines rellenos.
La verdad es que es una receta super sencilla y es totalmente apta para aquellas personas que estén cuidando su alimentación o incluso estén a dieta.
Además admiten todo tipo de rellenos. Yo os voy a enseñar la versión light, que si queréis puede dejar de ser tan light poniéndole una capa generosa de bechamell.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes para una ración:
- 1/2 calabacín grandote
-10 gambas congeladas
-1/2 lata de atún al natural
-1/4 de cebolla
-Taquitos de queso light al gusto (que también puede ser queso rallado o el queso que más os guste)
-Sal
-Aceite
Lo primero que vamos a hacer va a ser hervir el calabacin que habremos dividido en dos partes cortadas horizontalmente.
Para hervirlo ponemos agua con sal en una cazuela y cuando comience a hervir echamos con cuidado los dos trozos de calabacín. Pasados 15-20 minutos ya los tendremos cocidos.
Una vez cocidos los vamos a dejar escurrir y templar en un escurridor y cuando estén templados, vamos a ir sacándole la pulpa. Para ello nos podemos ir ayudando de una cuchara normal y corriente, o de una cuchara vaciadora como la que se ve en la foto.
Tenemos que tener cuidado de no romper la cáscara del calabacín al quitarle la pulpa, pues luego corremos el riesgo de que se nos salga el relleno.
Ahora vamos con el relleno. Para ello vamos a picar las gambas, y la cebolla chiquitito (aunque puede ir a gustos) Después trocearemos el queso en daditos chiquititos.
Ponemos el horno a precalentar a 200ºC con calor arriba y abajo.
En una sartén a fuego medio echamos un chorrito de aceite y pochamos la cebolla hasta que veamos que está tierna. Cuando esté la cebolla tiernecita echamos las gambas picadas y que previamente habremos pasado por un papel de cocina para quitarles el exceso de agua a la sartén y las tendremos cocinándose durante 5 minutos.
Cuando tanto la cebollita como las gambas estén bien hechas las vamos a echar la pulpa del calabacín que habremos picado previamente y lo vamos a tener haciéndose durante 5 minutos. Si ya tenemos estos 3 ingredientes bien hechos es la hora de sazonar al gusto, para finalmente echar el atún que simplemente removeremos un minuto con los otros dos ingredientes para que intercambien sabores.
Una vez tengamos el relleno listo lo vamos a ir poniendo en los calabacines, de manera que estén bien rellenitos, y cuando ya lo hayamos puesto ponemos el queso en daditos por encima. También se le puede poner queso rallado, tranchetes o el tipo de queso que más os guste.
Los ponemos en un recipiente apto para horno, y los metemos 10 minutos a 170ºC con calor arriba y abajo, o hasta que veamos que el queso se ha derretido y está doradito.
Y ya tenemos nuestros riquísimos calabacines rellenos. Como ya os he comentado antes admiten todo tipo de relleno. Otro ejemplo sería rellenarlos de carne picada con zanahoria y cebolla, con setas y gambas... lo que se os vaya ocurriendo.
Espero que os haya gustado mucho y si así es que me lo hagáis saber abajo en comentarios.
Un besazo!!
Después de más de un mes sin subir ninguna receta hoy me he puesto manos a la obra para enseñaros cómo hacer unos riquiiiisimos calabacines rellenos.
La verdad es que es una receta super sencilla y es totalmente apta para aquellas personas que estén cuidando su alimentación o incluso estén a dieta.
Además admiten todo tipo de rellenos. Yo os voy a enseñar la versión light, que si queréis puede dejar de ser tan light poniéndole una capa generosa de bechamell.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes para una ración:
- 1/2 calabacín grandote
-10 gambas congeladas
-1/2 lata de atún al natural
-1/4 de cebolla
-Taquitos de queso light al gusto (que también puede ser queso rallado o el queso que más os guste)
-Sal
-Aceite
Lo primero que vamos a hacer va a ser hervir el calabacin que habremos dividido en dos partes cortadas horizontalmente.
Para hervirlo ponemos agua con sal en una cazuela y cuando comience a hervir echamos con cuidado los dos trozos de calabacín. Pasados 15-20 minutos ya los tendremos cocidos.
Una vez cocidos los vamos a dejar escurrir y templar en un escurridor y cuando estén templados, vamos a ir sacándole la pulpa. Para ello nos podemos ir ayudando de una cuchara normal y corriente, o de una cuchara vaciadora como la que se ve en la foto.
Tenemos que tener cuidado de no romper la cáscara del calabacín al quitarle la pulpa, pues luego corremos el riesgo de que se nos salga el relleno.
![]() |
| Perdonad por la calidad de la foto |
Ponemos el horno a precalentar a 200ºC con calor arriba y abajo.
En una sartén a fuego medio echamos un chorrito de aceite y pochamos la cebolla hasta que veamos que está tierna. Cuando esté la cebolla tiernecita echamos las gambas picadas y que previamente habremos pasado por un papel de cocina para quitarles el exceso de agua a la sartén y las tendremos cocinándose durante 5 minutos.
Cuando tanto la cebollita como las gambas estén bien hechas las vamos a echar la pulpa del calabacín que habremos picado previamente y lo vamos a tener haciéndose durante 5 minutos. Si ya tenemos estos 3 ingredientes bien hechos es la hora de sazonar al gusto, para finalmente echar el atún que simplemente removeremos un minuto con los otros dos ingredientes para que intercambien sabores.
Una vez tengamos el relleno listo lo vamos a ir poniendo en los calabacines, de manera que estén bien rellenitos, y cuando ya lo hayamos puesto ponemos el queso en daditos por encima. También se le puede poner queso rallado, tranchetes o el tipo de queso que más os guste.
Los ponemos en un recipiente apto para horno, y los metemos 10 minutos a 170ºC con calor arriba y abajo, o hasta que veamos que el queso se ha derretido y está doradito.
Y ya tenemos nuestros riquísimos calabacines rellenos. Como ya os he comentado antes admiten todo tipo de relleno. Otro ejemplo sería rellenarlos de carne picada con zanahoria y cebolla, con setas y gambas... lo que se os vaya ocurriendo.
Espero que os haya gustado mucho y si así es que me lo hagáis saber abajo en comentarios.
Un besazo!!
lunes, 2 de septiembre de 2013
Galletas de mantequilla #19
Hola de nuevo a todos y a todas!
Hace un tiempo subí una foto al twitter del blog para enseñaros unas galletitas que había hecho, y dije que próximamente estarían en el blog.
Debido a mi parón, el "próximamente" se ha alargado, HASTA HOY!
Son unas galletas básicas y muy simples de hacer. Se llaman galletas de mantequilla porque es su ingrediente principal, aunque luego como ya sabéis "cada maestrillo tiene su librillo" y las podéis adaptar a vuestros gustos.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes:
-150 gramos de mantequilla sin sal
-120 gramos de azúcar blanco
-1 huevo
-250 gramos de harina
-Unas gotitas de esencia de vainilla
Lo primero que vamos a hacer es mezclar la mantequilla sin sal con el azúcar. Yo lo mezclo con las manos, que es más fácil. La mantequilla no tiene que estar derretida, ni tampoco recién sacada de la nevera. Es aconsejable que la saquemos de la nevera unos 15 - 20 minutos antes de empezar a hacer la receta.
Al mezclar la mantequilla con el azúcar, nos quedará una mezcla granulada, pero no importa, porque al añadir los ingredientes líquidos ésto se solucionará.
Cuando lo tengamos todo bien mezcladito le vamos a añadir el huevo y vamos a seguir mezclando, o bien con la mano o con una espátula. Cuando esté integrado añadiremos las gotitas de esencia de vainilla y mezclaremos muy bien.
Cuando ya lo tengamos todo integrado vamos añadiendo poco a poco la harina. Mezclando primero con una espátula, y después cuando ya no podamos más con la mano.
Dependiendo de la marca de la harina que tengamos, pueden aguantar más la humedad que unas que otras, por lo que nos encotraremos con tres tipos de preparaciones: las que con estas cantidades la masa se quede en su punto, las que necesiten más harina porque se quedan líquidas o las que según se va echando la harina notamos que no nos hace falta más porque ya tiene la consistencia adecuada.
Por tanto, es importante, ir echando la harina poco a poco, porque si tenemos una harina que aguanta más la humedad, y por tanto necesita menos ingredientes líquidos, la masa se nos quedará demasiado dura.
El punto que queremos conseguir de la masa es una masa que no se nos pegue en las manos, pero que no esté dura, sino manejable.
Cuando hayamos conseguido ese punto, hacemos una bolita y la metemos con papel film en la nevera durante una hora como mínimo. Esto es importante, pues la mantequilla al contacto con el calor se habrá reblandecido y la masa estará más blanda y será peor manipulable.
Pasada la hora extendemos la masa con un rodillo para que nos quede con medio centímetro de grosor, y con un cortapastas o con un vaso, tanto de tamaño normal (para que salgan galletones) o con un vaso de chupito (para que salgan pastitas) ir cortando y haciendo la forma de las galletas.
Precalentamos el horno a 200 grados, y cuando las galletas estén cortadas las ponemos sobre una hoja de papel vegetal, bajamos el horno a 180 grados y lo metemos a media altura durante 10 minutos.
Si queréis decorar las galletas con mermelada,nueces o lo que se os ocurra lo tenéis que hacer antes de meterlas al horno. Para la mermelada, se hace un agujerito en el centro con el dedo gordo y se pone un poquito de ésta.
Y pasado ese tiempo ya tenemos nuestras riquisisisisimas galletas de mantequilla, que tendremos que poner en una rejilla a que se enfríen o se templen antes de hincarles el diente.
¡¡¡Son una excelente opción para desayunar y merendar!!!
Espero que os gustenn!!
Muchos besitos!
Hace un tiempo subí una foto al twitter del blog para enseñaros unas galletitas que había hecho, y dije que próximamente estarían en el blog.
Debido a mi parón, el "próximamente" se ha alargado, HASTA HOY!
Son unas galletas básicas y muy simples de hacer. Se llaman galletas de mantequilla porque es su ingrediente principal, aunque luego como ya sabéis "cada maestrillo tiene su librillo" y las podéis adaptar a vuestros gustos.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes:
-150 gramos de mantequilla sin sal
-120 gramos de azúcar blanco
-1 huevo
-250 gramos de harina
-Unas gotitas de esencia de vainilla
Lo primero que vamos a hacer es mezclar la mantequilla sin sal con el azúcar. Yo lo mezclo con las manos, que es más fácil. La mantequilla no tiene que estar derretida, ni tampoco recién sacada de la nevera. Es aconsejable que la saquemos de la nevera unos 15 - 20 minutos antes de empezar a hacer la receta.
Al mezclar la mantequilla con el azúcar, nos quedará una mezcla granulada, pero no importa, porque al añadir los ingredientes líquidos ésto se solucionará.
Cuando lo tengamos todo bien mezcladito le vamos a añadir el huevo y vamos a seguir mezclando, o bien con la mano o con una espátula. Cuando esté integrado añadiremos las gotitas de esencia de vainilla y mezclaremos muy bien.
Cuando ya lo tengamos todo integrado vamos añadiendo poco a poco la harina. Mezclando primero con una espátula, y después cuando ya no podamos más con la mano.
Dependiendo de la marca de la harina que tengamos, pueden aguantar más la humedad que unas que otras, por lo que nos encotraremos con tres tipos de preparaciones: las que con estas cantidades la masa se quede en su punto, las que necesiten más harina porque se quedan líquidas o las que según se va echando la harina notamos que no nos hace falta más porque ya tiene la consistencia adecuada.
Por tanto, es importante, ir echando la harina poco a poco, porque si tenemos una harina que aguanta más la humedad, y por tanto necesita menos ingredientes líquidos, la masa se nos quedará demasiado dura.
El punto que queremos conseguir de la masa es una masa que no se nos pegue en las manos, pero que no esté dura, sino manejable.
Cuando hayamos conseguido ese punto, hacemos una bolita y la metemos con papel film en la nevera durante una hora como mínimo. Esto es importante, pues la mantequilla al contacto con el calor se habrá reblandecido y la masa estará más blanda y será peor manipulable.
Pasada la hora extendemos la masa con un rodillo para que nos quede con medio centímetro de grosor, y con un cortapastas o con un vaso, tanto de tamaño normal (para que salgan galletones) o con un vaso de chupito (para que salgan pastitas) ir cortando y haciendo la forma de las galletas.
Precalentamos el horno a 200 grados, y cuando las galletas estén cortadas las ponemos sobre una hoja de papel vegetal, bajamos el horno a 180 grados y lo metemos a media altura durante 10 minutos.
Si queréis decorar las galletas con mermelada,nueces o lo que se os ocurra lo tenéis que hacer antes de meterlas al horno. Para la mermelada, se hace un agujerito en el centro con el dedo gordo y se pone un poquito de ésta.
Y pasado ese tiempo ya tenemos nuestras riquisisisisimas galletas de mantequilla, que tendremos que poner en una rejilla a que se enfríen o se templen antes de hincarles el diente.
¡¡¡Son una excelente opción para desayunar y merendar!!!
Espero que os gustenn!!
Muchos besitos!
martes, 6 de agosto de 2013
Tarta de oreo y chocolate blanco #18
¿Cómo puede ser que yo no tuviese subida esta receta a mi blog?
¡¡¡¡¿¿¿¿¿Por qué no me habéis avisado??????!!!!
Hola a todos y a todas!
Lo primero pedir miiiiiiill y un perdones. He tenido el blog ABANDONADÍSIMO, con todas las letras. Y es que entre los exámenes de Junio, los de Julio y que he estado todo el mes de Julio trabajando al final no he podido sacar un hueco. Pero ya estamos en agosto, y espero poder actualizarlo un poco más ( que no es difícil, puesto que más que nada ...)
Siguiendo con lo de mi descuido recetil... pues resulta que el otro día estaba mirando las recetas que había subido al blog y me di cuenta que, pese a haber escrito la entrada para publicar esta receta ni estaba subida ni aparecía como que la había escrito. Se me debe de haber borrado sin darme cuenta. HORROR!!
Pero bueno, no pasa nada. Aquí estoy de nuevo para escribirla y mostraros una de las mejores tartas que he hecho.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes:
Para la base de la tarta:
-300 gramos de galletas oreo
-100 gramos de mantequilla
Para la crema de la tarta:
-200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
-200 gramos de chocolate blanco
-250 ml (o un vaso) de leche
-1 sobre de cuajada
Para decorar:
-4 galletas oreo partidas
Lo primero que vamos a hacer es realizar la base de la tarta, para que nos de tiempo a enfriarse y endurecerse mientras realizamos la crema.
Para ello derretimos los 100 gramos de mantequilla en el microondas en la opción de descongelar de 20 segundos en 20 segundos, procurando que no se nos queme.
Con que nos quede esta textura es suficiente.
Cuando la tengamos completamente derretida pasaremos a picar las galletas oreo. Aquí tenemos dos opciones; o quitarles el relleno y dejar solo la galleta o picar el relleno y la galleta. Yo siempre lo pico todo a la vez, me gusta más la textura que queda, que es como más abizcochada. De la otra manera queda una base más crujiente.
Yo para picar las galletas uso un robot de cocina, pero si no tenéis podéis meterlas en una bolsa de congelados, y con un rodillo o una botella machacarlas hasta que queden un polvito muy fino.
Cuando ya tengamos todas las galletas picadas, vamos a juntarlas con la mantequilla derretida, y mezclarlo muy bien para que todas las galletas se empapen. Cuando lo tengamos todo bien mezclado, es importante no probar la mezcla.... como pruebes una cucharadita, vas a comerte toda la mezcla y al final te tocará salir a comprar más galletas y repetir el primer paso.
Ahora vamos a repartir la mezcla por la base del molde de la tarta de manera uniforme y lo vamos a meter en la nevera durante media hora para que se endurezca. Mientras, haremos la crema.
Para la crema, vamos a verter el brick de nata en la cazuela y vamos a esperar a que coja temperatura. Mientras tanto, echaremos leche en un vaso hasta llenarlo, y vamos a disolver en él el sobre de cuajada. Es importante que se disuelva bien y que no queden grumitos, pues sino luego nos quedarán grumos en la tarta.
Cuando la nata haya cogido temperatura, vamos a echar el chocolate que habremos troceado y sin dejar de remover vamos a esperar a que se disuelva. Cuando esté disuelto vamos a echar la mezcla de leche con la cuajada y vamos a estar removiendo a temperatura media durante 5 - 7 minutos, hasta que veamos que la mezcla ha espesado un poco.
Ahora es el momento de echarlo a la base de galletas. Tenemos que comprobar que la base esté bien fría para que al echar la crema no se nos desmenuce. Cuando tengamos toda la crema echada en la base de la tarta, vamos a echar los trocitos de galletas oreo para decorar y vamos a dejar enfriar a temperatura ambiente una hora. Pasada la hora, vamos a tapar el molde con papel albal y lo vamos a meter en la nevera hasta la hora de consumir.
(Perdonadme por no tener más fotos del proceso, pero se me olvidó completamente.... la falta de costumbre)
Y aquí está, una tarta riquiiiiisima, que llena muchiiiiiiisimo y que a todo goloso le va a gustar.
Espero que os haya gustado y que la pongáis pronto pronto en práctica. Ya me contaréis!!!
Un besito!!!
¡¡¡¡¿¿¿¿¿Por qué no me habéis avisado??????!!!!
Hola a todos y a todas!
Lo primero pedir miiiiiiill y un perdones. He tenido el blog ABANDONADÍSIMO, con todas las letras. Y es que entre los exámenes de Junio, los de Julio y que he estado todo el mes de Julio trabajando al final no he podido sacar un hueco. Pero ya estamos en agosto, y espero poder actualizarlo un poco más ( que no es difícil, puesto que más que nada ...)
Siguiendo con lo de mi descuido recetil... pues resulta que el otro día estaba mirando las recetas que había subido al blog y me di cuenta que, pese a haber escrito la entrada para publicar esta receta ni estaba subida ni aparecía como que la había escrito. Se me debe de haber borrado sin darme cuenta. HORROR!!
Pero bueno, no pasa nada. Aquí estoy de nuevo para escribirla y mostraros una de las mejores tartas que he hecho.
¿Nos ponemos a ello?
Ingredientes:
Para la base de la tarta:
-300 gramos de galletas oreo
-100 gramos de mantequilla
Para la crema de la tarta:
-200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
-200 gramos de chocolate blanco
-250 ml (o un vaso) de leche
-1 sobre de cuajada
Para decorar:
-4 galletas oreo partidas
Lo primero que vamos a hacer es realizar la base de la tarta, para que nos de tiempo a enfriarse y endurecerse mientras realizamos la crema.
Para ello derretimos los 100 gramos de mantequilla en el microondas en la opción de descongelar de 20 segundos en 20 segundos, procurando que no se nos queme.
Con que nos quede esta textura es suficiente.
Cuando la tengamos completamente derretida pasaremos a picar las galletas oreo. Aquí tenemos dos opciones; o quitarles el relleno y dejar solo la galleta o picar el relleno y la galleta. Yo siempre lo pico todo a la vez, me gusta más la textura que queda, que es como más abizcochada. De la otra manera queda una base más crujiente.
Yo para picar las galletas uso un robot de cocina, pero si no tenéis podéis meterlas en una bolsa de congelados, y con un rodillo o una botella machacarlas hasta que queden un polvito muy fino.
Cuando ya tengamos todas las galletas picadas, vamos a juntarlas con la mantequilla derretida, y mezclarlo muy bien para que todas las galletas se empapen. Cuando lo tengamos todo bien mezclado, es importante no probar la mezcla.... como pruebes una cucharadita, vas a comerte toda la mezcla y al final te tocará salir a comprar más galletas y repetir el primer paso.
Ahora vamos a repartir la mezcla por la base del molde de la tarta de manera uniforme y lo vamos a meter en la nevera durante media hora para que se endurezca. Mientras, haremos la crema.
Para la crema, vamos a verter el brick de nata en la cazuela y vamos a esperar a que coja temperatura. Mientras tanto, echaremos leche en un vaso hasta llenarlo, y vamos a disolver en él el sobre de cuajada. Es importante que se disuelva bien y que no queden grumitos, pues sino luego nos quedarán grumos en la tarta.
Cuando la nata haya cogido temperatura, vamos a echar el chocolate que habremos troceado y sin dejar de remover vamos a esperar a que se disuelva. Cuando esté disuelto vamos a echar la mezcla de leche con la cuajada y vamos a estar removiendo a temperatura media durante 5 - 7 minutos, hasta que veamos que la mezcla ha espesado un poco.
Ahora es el momento de echarlo a la base de galletas. Tenemos que comprobar que la base esté bien fría para que al echar la crema no se nos desmenuce. Cuando tengamos toda la crema echada en la base de la tarta, vamos a echar los trocitos de galletas oreo para decorar y vamos a dejar enfriar a temperatura ambiente una hora. Pasada la hora, vamos a tapar el molde con papel albal y lo vamos a meter en la nevera hasta la hora de consumir.
(Perdonadme por no tener más fotos del proceso, pero se me olvidó completamente.... la falta de costumbre)
Y aquí está, una tarta riquiiiiisima, que llena muchiiiiiiisimo y que a todo goloso le va a gustar.
Espero que os haya gustado y que la pongáis pronto pronto en práctica. Ya me contaréis!!!
Un besito!!!
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